Pablo Fernández

Biografía

Nací en Puerto de Vega un 6 de julio de 1976, estudié automoción y electromecánica de vehículos y trabajé como tal en dos concesionarios de la marca francesa Citroën hasta que a los 24 años decidí reinventarme y dedicarme a la mecánica industrial en una multinacional del sector lácteo, donde trabajé hasta que una lesión en un hombro me obligó a parar de hacer un trabajo que realmente me encantaba, como todo lo que tiene tornillos.

Comencé en fotografía de una forma extraña, como siempre digo, por receta médica y fue la fotografía la que me sacó de un pozo sin fondo donde estaba sumergido por completo.

Me gusta hacer fotografía de paisaje, sobre todo de costa, soy un gran enamorado del mar o la mar, supongo que haber nacido y vivir en un pueblecito costero algo tendrá que ver, sé que sería incapaz de vivir en un sitio donde no hubiese mar. Esto me lleva hace unos años a comenzar a realizar fotografía de faros y a comenzar un proyecto personal que espero pronto vea la luz, me encanta salir a fotografiar cuando hay mal tiempo y las fotos más bien oscuras, algunos me llaman el Dark otros me dicen te ha faltado un pasito de luz.
Socio de varias entidades como Asemeyando, ACAO, FAAF, CEF, Miradas, FAF y fundador de FAV, entre otras, un total de 14, no todas de fotografía como ACAE.

Tengo varios reconocimientos, pero no muy importantes, no soy mucho de presentarme a concursos, no busco la fama ni cosas de esas, pues la parte que más me gusta de la fotografía es la vivencia, las experiencias vividas, el recorrido y las personas que te vas encontrando en el camino y los vínculos que se van formando, creo que esa es la verdadera esencia, llegar a un lugar donde nunca has estado sin prisa, sin estrés, pasear por él, sentarse a contemplarlo, disfrutarlo, vivirlo, olerlo, tocarlo, hacerle preguntas y escuchar sus respuestas es lo que me hace vivir las experiencias de otra manera conectando con mi yo interior y si por lo que sea no soy capaz de capturar con mi cámara las anotaciones de mi visión del entorno no lo considero un fracaso sino un motivo para volver a visitarlo.

Últimamente también me ha dado por hacer algo de retrato, pero me gusta el retrato con luces duras, con esquemas de iluminación poco habituales y con temáticas un tanto macabras, aunque últimamente también me da por las personas con sombrero.