Gentes del Carbón: Silesia

800 m BAJO TIERRA

Como hija de un minero de carbón, siempre fui consciente de lo difícil y peligrosa que es la profesión de mi padre.

Pero solo cuando bajé a 800 metros bajo tierra, vestida con “botas especiales y pesadas”, ropa ignífuga, una camisa de franela, un casco con lámpara y un equipo de supervivencia (tras haber pasado la formación de seguridad), me di cuenta de que mi padre arriesgaba su vida cada día para mantener a nuestra familia.

Con 35 grados, a menudo con agua hasta las rodillas, en un ambiente con mucho polvo, con la lámpara en el casco (la única fuente de luz en los túneles oscuros), recorrí más de 2 millas para llegar al lugar de trabajo.

Fotografiar a los mineros en estas condiciones fue un verdadero desafío. Hay que tener “ojos en la nuca” para no quedar atrapada por una máquina, tropezar con un cable o golpearse la cabeza con un riel colgante.

Después de 4 horas allí abajo, estaba exhausta, y yo solo llevaba una cámara.

Las personas que trabajan en estas duras condiciones 8 horas al día merecen una gran admiración y respeto.

Karolina Jordenko

Exposición de la obra del 15 de Junio al 15 de Julio en la Sala de Exposiciones del Hospital Valle del Nalón, con auspicios IMPC