Marisa Martínez: Historias sangradas

Centro de creación escénica Carlos Álvarez-Novoa del 4 al 30 de abril

SOBRE LA OBRA

En este proyecto se mezclan escenas bíblicas con elementos actuales, con idea de hacer una crítica de la sociedad en la que vivimos.
Partiendo de la base que la biblia sigue siendo el libro más leído de la historia y que las religiones siguen teniendo un poder absoluto en la sociedad actual; la autora ha querido aprovechar estas circunstancias y representar parajes bíblicos para que el espectador identifique rápidamente la historia, se plantee y adopte una postura crítica ante el exceso de
tecnicismo, el tráfico de órganos, las drogas, la paternidad irresponsable, la comida basura, la sexualización y exceso de pornografía, los abusos sexuales de la iglesia, el
enganche farmacológico, la contaminación, el paro, las distintas relaciones negativas de pareja, el exceso de consumo y las intolerancias como el ascenso de las ideas totalitarias de carácter fascista.
Conocedores de que cualquier cosa relacionada con la iglesia puede provocar polémica y puede no entenderse, hacemos constar que el objetivo es hacer una crítica, no de los
elementos bíblicos, si no de los aspectos de la realidad con los que no estamos de acuerdo.

SOBRE LA AUTORA

Empezó muy tarde en el mundo de la fotografía, cuando se jubiló en 2019.

Se puede decir que su fotografía es expresionista, pictórica, de fuertes contrastes, que crea ambientes barrocos con la luz. Provocativa, libre, sin censuras, en muchos casos
irreverente, y sobre todo fresca y espontánea. Es una fotografía que recrea lo que imagina, siguiendo la línea de fotografía conceptual. Es una fotografía con carga crítica y
moral. Rechaza la fotografía “bonita”, pues le gusta plasmar lo que la sociedad esconde:
lo diferente, la enfermedad, la fragilidad, la vejez, los defectos y fallos de la humanidad.
Busca una estética fuera de los cánones comerciales estandarizados, donde no se priman los jóvenes de cuerpos esbeltos, completos y bellos; para ella todas las personas son dignas de ser fotografiados, pues todas tienen una historia que contar