Ponentes del III Congreso Éxodos 2014: Javier de la Torre García.

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Desde muy pequeño ya mostraba interés por la fotografía al ser la gran afición de su padre. Ese interés le fue dando los conocimientos necesarios para convertir una afición en pasión. Un fotógrafo viajero al que le gusta, cada día más, conocer esas ciudades, esos paisajes que para algunos nos parecen muy lejanos.

Javier nos acerca con sus fotografías paisajes tan dispares como la aridez del Gran Cañón hasta las frías y maravillosas auroras boreales. Del frío al calor, de la ciudad a playas volcánicas, de la luz a la íntima oscuridad que sólo ciertos fotógrafos saben capturar.

Javier, en cada uno de sus trabajos, nos quiere transmitir lo que sintió, porque para él “lo importante no es hacer la foto, lo que realmente importa es estar allí para hacer la foto.”

Un fotógrafo que sabe transmitir la calma de la noche, que sabe dar al silencio de un cielo estrellado una melodía muy personal, es Javier de la Torre.

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-En la portada de tu página web se puede leer: “Lo importante no es hacer la foto, lo que realmente importa es estar allí para hacer la foto”. ¿Qué siente una persona cuando se encuentra con el grandioso espectáculo de las auroras boreales?

 La verdad es que es una sensación increíble. Recuerdo la primera vez que las vimos. Estábamos en Laponia, a 25 grados bajo cero, sobre la superficie helada de un inmenso lago. De repente, aparecieron las luces en el cielo y empezó el espectáculo. Fue tal la emoción que sentimos al verlas por primera vez, que sin pensar donde estábamos, empezamos a dar saltos de alegría… hasta que alguien recordó que lo mismo no era buena idea dar muchos saltos sobre una capa de hielo sabiendo que debajo teníamos las gélidas aguas de un lago. En la orilla de ese mismo lago, a esos mismos 25 bajo cero, intentando ver auroras, le pedí a Raquel que se casase conmigo. No tengo muy claro el motivo aun, pero dijo que si muy rápido… yo creo que lo hizo para poder volver al hotel lo antes posible… jejejejeje…

Cuando las hemos visto en Islandia, siempre han sido ocasiones increíbles. Estar en la playa de arena negra volcánica del Jokulsarlon, rodeado de enormes bloques de hielo que pueden tener miles de años, y estar viendo en el cielo como esas mágicas luces que bailan y lo iluminan todo, o estar llegando a Keflavik, muy cerquita del aeropuerto, con todas sus luces, cuando aún estaba atardeciendo, y ver perfectamente a pesar de la claridad, una tormenta solar, o estar en el cabo de Dyrholaey, muy cerquita de Vik, viendo un arco que cruzaba de este a oeste el cielo con una aurora de nivel 5 (la escala va de 0 a 9) y la gente corriendo en todas direcciones como pollos descabezados gritando emocionados y sin saber dónde plantar el trípode para hacer la foto… para todo eso no tengo palabras que puedan explicar lo que se siente, y es cuando esa frase que tanto uso, cobra todo su sentido, lo importante no es hacer la foto, lo que realmente importa es estar allí para hacerla, porque ahora mismo estoy recordando aquellos momentos para contestar a tu pregunta y no puedo evitar que se me pongan los pelos de punta y un escalofrío causado por la emoción recorra mis brazos… Eso es lo que pasa cuando has visto auroras boreales, se te queda grabado en la retina, en la cabeza, como un recuerdo imborrable para toda la vida. Y si encima tienes alguna foto del momento, ya es la leche…

Jokulsarlon Beach 1000px

 – Desde Almería hasta Asturias, desde EEEUU hasta Islandia. Has recorrido una buena parte de este planeta ¿qué lugar y por qué te ha impactado más?

 Bufff, esta es una pregunta que no tiene respuesta. No hay un solo lugar. Cada lugar tiene su momento, su recuerdo, ese “algo” que lo hace especial y único, así que no puedo darte una sola respuesta. Por ejemplo, recuerdo una quedada que organizó en Asturias mi gran amigo Darío Sastre. Fue gente de toda España porque era el puente de Mayo del año 2012. Y el primer día, después de intentar hacer el amanecer en la playa de Gueirua con un cielo totalmente encapotado, empezó a llover, y solo a mí se me ocurrió decir, “tranquilos, es solo una nube”… y se tiró 4 días lloviendo sin parar… es que era una nube muy grande….jajajaja. Bien, pues el día 1 de mayo, todo el mundo puso rumbo de vuelta a sus respectivos hogares, excepto Raquel y yo, ya que en Madrid el día 2 de mayo también es fiesta. Esa misma noche, parecía que el cielo nos podía dar una oportunidad y Darío y yo volvimos a Gueirua… y el espectáculo fue increíble, el cielo estaba precioso, con nubes y claros que iban cambiando rápidamente dejando entrever las estrellas… una de las mejores sesiones de nocturnas que he hecho en mi vida. Y lo curioso es que hubo un momento en que dejé de hacer fotos. Mientras Darío seguía disparando como un “poseso”, yo me senté en las piedras a disfrutar la noche, a ver el cielo, a escuchar el mar… Desde ese día, Gueirua se convirtió en un lugar muy especial para mí.

Por supuesto, hay otros lugares que son increíbles y que llevo grabados en mi memoria como sitios que realmente me han impactado, el bosque de Otzarreta en la niebla, el Arrecife de las Sirenas, las Bardenas, el Gran Cañón del Colorado, Death Valley, Antelope Canyon, las cuevas de hielo en Islandia, Skogafoss, el Jokulsarlon, New York, Paris, Las Vegas, la cárcel de Alcatraz… todos y cada uno de estos sitios tienen sus anécdotas, sus momentos que los hacen merecedores de un hueco especial en mi corazón.

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– ¿Próximo proyecto?

 ¿Ves?, esta sí que es fácil. En el momento de escribir esto, me encuentro a punto de poner rumbo de nuevo a Islandia, de hecho, me voy mañana. Esta vez, además de la ruta “típica” por el sur de la isla, vamos a ir al norte, a explorar zonas que para nosotros son totalmente desconocidas en busca de paisajes increíbles que hemos visto en fotos muchas veces y que queremos ver con nuestros propios ojos. Y en septiembre, volvemos a Nueva York. Hay una foto que me tiene obsesionado desde hace años, y es la imagen de las Luces de Memorial vistas desde Brooklyn junto con el resto del skyline de Nueva York. Son dos grandes haces de luz que encienden el 11S y que parten de la zona cero, en recuerdo de las víctimas del atentado, supliendo las figuras de las dos torres gemelas que allí había. Es una foto que tengo muchas ganas de hacer, así que ya tenemos excusa para volver a Nueva York.

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 –– ¿Nos puedes adelantar algo de tu presencia en el III Congreso de Éxodos?

La idea que se me propuso para la ponencia en el congreso fue que mostrase eso que tantas veces he comentado en distintos lugares, foros de internet, redes sociales, charlas que he dado, y no es otra cosa que, al contrario de lo que piensa mucha gente, el procesado que yo hago es algo muy muy sencillo, muy rápido, nada destructivo respecto a la foto original y con unos resultados, que parece ser, no solo me gustan a mí. Así que, sobre eso tratará mi ponencia. Mostraré cómo proceso yo habitualmente cualquiera de mis fotos, aunque imagino que me centraré en alguna foto nocturna, que pueden ser las que más curiosidad despierten.

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Esencial para seguir sus trabajos: http://www.capturandolaluz.es/

Autor: Vicente M.

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